Novela · 2025
Una historia de amistad, intriga y superación que te llevará hasta los confines del alma.
La novela
Ágatha, sumida en una profunda depresión y atrapada en la soledad de su apartamento en España, recibe una carta desesperada de su vieja amiga Moira. Sin dudarlo, se embarca en un viaje transformador hacia la India, un país de contrastes brutales donde la espiritualidad convive con la miseria más absoluta.
En su búsqueda, Ágatha no solo enfrentará los peligros de un submundo oscuro y redes de tráfico humano, sino que también redescubrirá su propia fuerza y capacidad de amar. Acompañada por personajes inolvidables como el bohemio Joel y el enigmático jinete Djaval, esta novela es un canto a la superación pessoal, la amistad inquebrantable y la magia de los nuevos comienzos bajo las estrellas de Oriente.
En sus páginas
Los pensamientos oscuros se esfuman en la mañana, en una simbiosis con las pesadillas nocturnas; hay que
esperar al amanecer, al frescor de un nuevo día, espera y espera y antes de rendirte espera un poco más.
Al fin, sí, un nuevo día, otro cálido amanecer de este tardío verano, pero yo aquí sigo, sumida en remotos
recuerdos a los que, incluso yo, que he vivido, me cuesta recordar. ¿Cómo es posible que me embriague la
añoranza en un día así?
Oigo fuera los pájaros, y unos niños jugando. Parece que están discutiendo por un balón, casi sin saber ni
hablar, y no puedo evitar esbozar una sonrisa, pero, maldita de mí, pronto vuelve el lamento...
Hace cinco minutos me prometí que no lo haría, pero aquí estoy, de nuevo. Y vuelvo a recaer y me digo a mí
misma: "mañana será otro día, igual de cálido que hoy". Y en un largo sollozo me vuelvo a dormir.
Me levanto y me dirijo hacia el baño, al final de un largo pasillo que, día a día, se hace un poco más largo
y fatigoso. A mitad del camino me encuentro con Molly, una pequeña gatita que recogí en una caja cerca de mi
casa. Es atigrada y su mirada penetrante parece que esconde algo sobrenatural.
No suelo tener buenas experiencias últimamente, pero tengo suerte de haberla encontrado, y ella parece
pensar lo mismo, ya que frota su cuerpecillo contra mi pierna al pasar.
Desperté en mi sillón sobre las tres de la mañana y fui hacia el espejo del baño. Tenía los ojos hinchados
de llorar y la mirada perdida; estaba desconsolada, pero a la vez sentía que de mi interior brotaba la
fuerza suficiente para afrontar lo que acababa de pasar.
Hacía muchos años que no la veía, pero debía encontrarla, saber qué había podido ocurrir para que se
encontrara en la tesitura de enviarme esa carta. Solo sabía que no tenía mucho tiempo.
Los momentos que pasé con ella me ayudaron a pensar en positivo y salir de mi depresión. En parte, gracias a
ella pude alcanzar la paz que necesitaba para ser feliz.
La autora
Nació en Zaragoza en 1982, ciudad en la que reside actualmente. Desde pequeña está latente su afición por la escritura, pero no fue hasta hace unos años cuando pudo inspirarse para crear esta obra.
Actualmente compagina su trabajo con sus estudios de Enfermería en la Universidad de Huesca, así como su pasión por la escritura y su participación en el grupo de teatro Farándula de Zaragoza.
Cristina dedica este libro a su familia, en especial a su madre quien la instó cada día a ser mejor persona y quien le inculcó el valor de las palabras. A su padre quien le enseñó a vivir sin miedo.
"A todas las personas que se preocupan más por los demás que por ellas mismas. Gracias por vuestra pasión y por hacer que el mundo siga girando."
¿Te lo llevas?
Disponible en tres formatos para que leas donde y como quieras.